
Foto Sri Aurobindo y Swami Sivananda
Aurobindo Sivananda Ashram®
Del Libro Aurobindo
Sri Aurobindo
Por Dr. Swami Maitreyananda
Yogacharya Dr. Estévez-Griego©
Fundación Aurobindo de Yoga Integral®)
Extractado del libro Sri Aurobindo, ISBN 987-99526-2-6
Edicción de Editorial Integral Yoga ® Edición 1993
Recopilación del Curso de Yoga dictado por Dr. Estevez
Griegoen CCRRR Extensión Universitaria de la
Universidad de Buenos Aires.
Aurobindo
Aravind Ghose nació el 15 de agosto de 1872 en India.
Su nombre Aravind significa "Loto", aunque
posteriormente todos lo conocerían por su apodo: Auro,
para más tarde ser conocido como Aurobindo.
Su padre fue el Dr. Krishnadhan Ghose, un médico indio
que se formó en la Facultad de Medicina de la ciudad
de Calcuta. Posteriormente el Dr. Ghose se perfeccionó
en Inglaterra durante un espacio aproximado de dos
años, para volver posteriormente a la India donde
trabajó como cirujano en las ciudades de Khulma y
Ragpur. A los 19 años contrajo matrimonio con la Sra.
Swarnalota, hija del Rajanarayan Bose de Daughar. La
joven resaltaba entre las demás por su belleza, motivo
por el cual la apodaban la Rosa de Ragpur.
El matrimonio Ghose tuvo cinco hijos de nombre:
Benoybhusan, Sarojini, Barindra, Manmohan, Aravinda
(Aurobindo), quien desde niño llamó la atención de
todos por su carisma. Cuando cumplió los cinco años
Aurobindo fue enviado a estudiar a una escuela para
niños ingleses en Darjeeling, junto con sus dos
hermanos mayores. Esta extraña decisión de enviar a
los niños a una escuela inglesa tiene su explicación.
Durante su estadía en Inglaterra, el Dr. Ghose había
adoptado todas las costumbres y maneras inglesas,
incluso la vestimenta. Pero había llevado esta actitud
hasta el extremo de considerar que todo lo indio, sin
excepción, era deplorable y, en cambio todo lo inglés
era a su parecer excelente.
Tras estudiar dos años en Darjeeling, los tres
hermanos viajaron a Inglaterra para completar su
educación. Se dirigieron a Manchester, donde
permanecieron a cargo de Mr. Drewetts (un pastor
cristiano inglés) y su esposa. Estos recibieron
instrucciones precisas de que los niños no debían
tener ningún tipo de contacto con personas de origen
hindú, ni con conocimientos acerca de la cultura de la
India. Sin necesidad alguna de salir de la casa, el
pastor Drewetts le enseñaba a Aurobindo inglés y
latín, mientras su esposa hacía otro tanto con la
aritmética, historia, geografía y francés. Como le
quedaba bastante tiempo libre, el niño se dedicaba a
leer. La lectura fue una pasión que mantuvo durante
toda su vida, y en esos primeros años disfrutó con lo
mejor de la literatura inglesa, los clásicos, poesías,
novelas, libros de historia e incluso la Biblia. Con
Mr. Drewetts vivía su madre, esta mujer, que era muy
cristiana, se había encariñado mucho con Aurobindo. Y
como tenía el firme deseo de convertirlo al
Cristianismo, lo llevó con ella a una reunión de
pastores en Cumberland.
Aurobindo no había tenido una educación religiosa, su
padre era ateo y por supuesto no creía en Dios. (Sri
Aurobindo comentó cierta vez: "Mi padre era un gran
ateo"). En Cumberland, cuando terminó el servicio
religioso y los devotos cristianos se empezaron a
retirar, un pastor se acercó a Aurobindo y comenzó a
hacerle preguntas. El niño, que a esa altura ya estaba
realmente aburrido, le respondió brevemente. El mismo
Sri Aurobindo relata lo que ocurrió después: "Entonces
el pastor vino adonde yo estaba y me dijo que rezara.
Yo no tenía la costumbre de rezar. Pero de alguna
forma lo hice, de la misma manera en que los niños
recitan sus plegarias antes de ir a dormir. Para
mantener una apariencia".
Podemos ver, entonces, que Sri Aurobindo creció
totalmente alejado de todo lo que era hindú: no
conoció la cultura, pensamiento ni costumbres indias,
tampoco conoció los aspectos religiosos de su país y
ni siquiera aprendió a hablar el bengalí, su lengua
materna. Tal vez por esa razón el Yoga Integral que él
propuso es sin lugar a dudas de origen occidental y
libre pensador, rechazando en su raíces los métodos
antiguos de Yoga de la India. Mientras aún vivía en
Manchester, tuvo una experiencia que luego recordaría:
"A los 11 años yo ya había recibido la fuerte
impresión de que un período de tumulto general y de
grandes cambios revolucionarios estaba comenzando en
el mundo, y que yo mismo estaba destinado a tomar
parte en eso".
Esta sensación, de que le esperaba un gran trabajo, va
a continuar creciendo interiormente con el paso de los
años.
Tras permanecer cinco años en Manchester, Aurobindo
fue admitido en la St. Paul´s School de Londres. Como
era un alumno brillante el director de la escuela, el
Dr. Walker, puso todo su empeño e interés personal en
él, para hacerlo progresar aún más rápido.
Las cualidades de Sri Aurobindo se desarrollaban cada
vez más. Participó y dirigió debates, ganó varios
premios (de Literatura e Historia) y sobresalió en
todos los aspectos. A los 16 años empezará a componer
poesías en inglés, griego y latín. También su pasión
por la lectura aumentaba cada día.
Pero pronto comenzaron las dificultades.
El padre de Aurobindo era un hombre de gran corazón;
ayudaba sin dudar un momento a cuantas personas podía,
y como médico usaba dinero de su bolsillo para
solucionar los problemas de las personas que así lo
necesitaran. Pero no pensaba en las consecuencias de
esta actitud, luego no le quedaba dinero para enviar a
sus hijos. Mientras éstos vivían en Manchester, el Dr.
Ghose les enviaba unas 360 libras por año para sus
gastos (es decir, 10 libras por mes para cada
hermano).
Pero cuando fueron a Londres empezaron los problemas
económicos. La pobreza fue tan grande, sobre todo
durante dos años, que ni siquiera tenían dinero para
comer o para un abrigo. A pesar de la terrible
situación y de las privaciones, Aurobindo nunca se
quejaba y trataba de vivir contento.
Además, ponía todo su empeño y dedicación en el
estudio.
Pero en una carta al Secretario de Estado de la India
se revelan los malos momentos pasados: "Fui enviado a
Inglaterra con mis hermanos mayores cuando tenía 7
años, y los últimos 8 años nos encontramos solos, sin
recursos, sin amigos ingleses que pudieran
aconsejarnos o ayudarnos. Nuestro padre, el Dr.
Krishnadhan Ghose de Khulna, no podía proveer-nos a
los tres con lo suficiente para nuestras necesidades y
durante mucho tiempo estuvimos en una difícil
situación".
En dos años no tuvo una sola comida completa: se
alimentaba con un té y un sándwich. Por suerte ganó
una beca de estudios en la St. Paul´s School, y con
esto trataba de salir adelante con sus dos hermanos.
W. Prothero, un inglés que fue compañero y tutor de
Sri Aurobindo en Cambridge, describió la situación:
"... el tipo no sólo tiene habilidad, sino carácter
(como todo buen hijo del signo de Leo). Tuvo momentos
difíciles esos dos últimos años. Casi no llegaba
dinero de su casa, y él tuvo que mantener a sus dos
hermanos y a sí mismo; aún así nunca le faltaron
coraje y perseverancia... Su total manera de vivir era
simple y penosa en extremo".
Tras siete años en Londres, Sri Aurobindo concurrió a
la Facultad King, en Cambridge. En dos años terminó lo
que a otros alumnos les llevaba en general tres años.
Aunque pasó en primer lugar, no recibió el diploma de
bachiller porque éste sólo se podía conceder después
de los tres años. Además, recibió premios por sus
versos en latín y en griego.
Fue candidato para el I.C.S. (Servicio Civil Indio).
Pero él trataba de no presentarse a las pruebas. Luego
explicaría esta actitud: "Me presenté al I.C.S. porque
mi padre así lo quería y yo era muy joven para
compren-der. Más tarde descubrí qué tipo de trabajo
era: yo tenía aversión por la vida de administrador y
ningún interés en el trabajo administrativo; mi
interés era la poesía, la literatura, el estudio de
las lenguas y la acción política". Y agregaría: "...
Fui un gran cobarde. Nadie podría haber imaginado que
más tarde yo pudiera enfrentar tal fuerza, o llevar
adelante el Movimiento Revolucionario. (Aurobindo fue
un revolucionario en la política y en la
espiritualidad. Pero fundamentalmente fue un
Revolucio-nario en el Yoga. Su negación de los
antiguos métodos de Yoga dio origen al Yoga Integral).
En mi caso, yo tenía que comenzar con toda la
imperfección humana, sentir todas las dificultades,
antes de encarnar la Conciencia Divina".
Sri Aurobindo fue desclasificado en la prueba de
equitación para el I.C.S. Le dieron una última
oportunidad, pero perdió deliberadamente el tren y
llegó tarde. Volvió a su casa despreocupado y
sonriente, explicó a sus hermanos que había sido
expulsado y se pusieron a jugar a las cartas.
A pesar de todo, obtuvo una remuneración de 150 libras
por pasar en el I.C.S. final.
Uno de los motivos por los cuales a Sri Aurobindo no
le entusiasmaba la idea de trabajar en el I.C.S. era
que esto significaba en el fondo servir al régimen del
Gobierno Británico. Y un profundo cambio interior
hacia ya tiempo que se estaba produciendo en él.
Nuevos sentimientos e ideas lo empujaban ahora a
sacrificar todo para liberar a su tierra natal.
El origen de esta resolución es casi imposible de
creer sabiendo de qué manera había sido criado Sri
Aurobindo, lejos de todo lo que era hindú, en un
intento por convertirlo en un verdadero inglés. Fue su
propio padre quien despertó en él ese gran amor por la
India. A pesar de su admiración por todo lo inglés, el
Dr. Krishnadhan Ghose sentía un profundo cariño por su
tierra natal. Y cada vez que escribía a sus hijos en
Inglaterra, no podía dejar de contarles cómo le dolía
ver el maltrato que recibían los hindúes de ese
gobierno opresor e injusto. Incluso les enviaba
recortes de periódicos en los que remarcaba los
párrafos que se referían a esto y les describía la
situación general
Un ardiente patriotismo y el anhelo de liberar a su
país crecieron día a día en el corazón de Aurobindo.
Mientras estaba en Cambridge se unió a una sociedad
secreta de revolucionarios llamada "Majlis", que
habían formado los estudiantes indios. Participó
activamente en ella, fue su secretario e incluso
líder. Sus fogosos discursos atrajeron la atención de
Indian Office, y el gobierno comenzó a vigilarlo de
allí en más.
También fue miembro de la sociedad secreta "Loto y
puñal", también formada por estudiantes hindúes.
Con el tiempo se fue haciendo más fuerte la idea de
retornar a su país, para trabajar allí por su
liberación. Lamentablemente, se encontraba en una
situación difícil debido a las dificultades económicas
que no le dejaban llevar adelante sus planes. Gracias
a James Cotton, un amigo de su padre, Aurobindo pudo
conseguir un encuentro con Sri Sayaji Rao, el Maharajá
de Baroda. Sri Sayaji Rao era muy perspicaz, reconoció
enseguida en Sri Aurobindo a un hombre brillante y lo
contrató por tan solo 200 rupias al mes. Era un
salario bastante magro, pero le daba la oportunidad de
volver a la India. Había permanecido catorce años
lejos de su país y sentía que era hora de regresar.
En 1893 emprendió el viaje a la India en el vapor S.
S. Carthage.
Su padre lo esperaba ansiosamente, después de tantos
años de dolorosa separación. Pero el reencuentro no
fue posible.
Los banqueros del Dr. Ghose en Londres (Grindlay y
Cía.), al informar al padre de Aurobindo acerca del
regreso de su hijo, se equivocaron en el nombre del
barco. Y, casualmente, el vapor cuyo nombre le dieron
por error naufragó en la costa de Portugal, muriendo
todos los viajeros.
El Dr. Ghose no pudo soportar esta noticia. Murió
repitiendo el nombre de Aurobindo.
Sri Aurobindo llegó a la India, al puerto de Bombay, a
comienzos de febrero de 1893.
Cuando cierta vez le preguntaron a Aurobindo si había
tenido alguna experiencia espiritual siendo niño,
recordó algo ocurrido en Darjeeling: "Un día yo estaba
recostado cuando de repente vi una gran oscuridad que
se dirigía hacia mí y me envolvía junto con todo el
Universo. Después de eso, tuve un gran "tamas" siempre
sobre mí, todo el tiempo que duró mi estadía en
Inglaterra. Creo que la oscuridad tenía que ver con el
"tamas" que cayó sobre mí. Recién me abandonó cuando
estaba volviendo a la India".
Al desembarcar y pisar tierra firme, en Bombay, una
profunda paz descendió sobre Aurobindo. Esta paz lo
rodeó totalmente y lo acompañó durante largos meses.
Fue esta una de sus primeras experiencias
espirituales.
Tenía entonces casi 21 años.
Pese a la tristeza que le provocó la noticia de la
muerte de su padre, y en vez de ir a encontrarse con
su familia para disfrutar del regreso, Sri Aurobindo
se puso inmediatamente al servicio del Maharajá, el 8
de febrero de 1893.
Recién pudo ir a visitar a su familia, en Bengala,
durante el feriado a fin de año. Leamos la impresión
de su hermana Sarojini al verlo: "Un rostro muy
delicado, cabellos largos... Era realmente muy
tímido".
Sri Aurobindo tomó el puesto de Profesor de Francés en
la Universidad de Baroda (más adelante será también
Profesor de Inglés y Vice-Director). Además, escribía
cartas y borradores para el Maharajá, le preparaba
discursos, documentos y realizaba otros servicios
personales.
Aunque trabajaba con profunda dedicación y
concentración, realizando las tareas a la perfección,
Sri Aurobindo no adulaba ni temía al Maharajá.
El escritor Maharashtran, en su Libro de
Reminiscencias, narraba la siguiente anécdota: "Sri
Aurobindo y yo solíamos encontrarnos frecuentemente en
la residencia de Sayaji Rao. El acostumbraba a
escribir siempre discursos para el Maharajá. Cierta
vez, éste tenía que hablar en una conferencia pública.
Sri Aurobindo preparó el discurso y lo leímos nosotros
tres juntos. Preguntó entonces el Maharajá:
´Arvindbabu, ¿podrías hacer el discurso más simple?
Está tan bien que nadie creerá que es mío´. Sri
Aurobindo respondió: ´¿Por qué cambiarlo
desnecesariamente? ¿Usted supone, Sahib, que si fuera
un poco más simple las personas pensarán que es suyo?
Si es bueno o malo ellos dirán que el discurso del
Maharajá es escrito por otro. La cuestión principal es
ver si los pensamientos que contiene son suyos o no´."
Y también agregaba Maharashtran: "Hablaba muy poco.
Cuando le preguntaban alguna cosa, solía normalmente
decir sólo ´si´ o ´no´, y nada más. No hablaba mucho
al respecto. Había algo yóguico en él".
Aunque nunca se enojaba, le molestaba aquello que
consideraba errado o injusto. Dinendra Kumar Roy, que
conociera más tarde a Sri Aurobindo, relataría un
hecho que nos muestra esa faceta de este gran hombre.
En cierta ocasión el Maharajá dirigió una circular a
todas las personas del servicio, ordenando que se
debía trabajar los sábados y domingos. Aurobindo fue
el único que no fue; el Maharajá decidió entonces
castigarlo. Cuando Sri Aurobindo se enteró de esto,
dijo: "Dejen que me multen cuanto quieran. Yo no iré".
El Maharajá desistió de la idea de multarlo, pues
sabía que nunca lo podría convertir en un hombre
sumiso.
Dinendra Kumar Roy agrega: "Algunas veces, a la tarde
o a la noche, un caballero venía del Palacio con un
mensaje para Arvindbabu: ´El Maharajá quedará
satisfecho si acepta comer con él esta noche´, o sino
´Usted podría decir al Maharajá a qué hora le sería
conveniente encontrarse con él´."
Mientras muchas personas importantes hubieran hecho
cualquier cosa por tener algún encuentro con el
Maharajá, Sri Aurobindo, un simple profesor, si tenía
poco tiempo (pues vivía para su trabajo) rechazaba las
invitaciones y favores de aquél.
Aurobindo no tardó en volver a desarrollar sus
actividades patrióticas. Al llegar a la India
enseguida había reunido información y estudiado todas
las condiciones y actividades políticas, los líderes y
sus ideas.
K. G. Deshpande, un viejo amigo de Aurobindo en
Cambridge y también miembro del "Majlis", le pidió que
escribiera una serie de artículos para el "Prakash
Hindú", periódico del que Deshpande era editor. Sri
Aurobindo escribió estos artículos bajo el título de
"Nuevas luces para lo antiguo"; no los firmó debido a
que estaba al servicio del Estado de Baroda.
En esos artículos criticaba la política moderada del
Congreso Nacional Indio. Veamos algunas de las ideas
vertidas en ellos: "Observo entonces que este
Congreso... sus objetivos fallan; que el espíritu del
cual procede, en el sentido de sus acuerdos, no es un
espíritu de sinceridad y de corazón ... ; los
métodos... no son métodos correctos; los líderes... no
son el tipo adecuado de hombres para el liderazgo;...
estamos siendo guiados por ciegos, y sino exactamente
por ciegos, por lo menos por bizcos".
"Perdemos en sinceridad, que es otro nombre para el
valor".
O: "... Por medio de reflexión o instinto para tener
una visión clara de nuestra posición, y por el deseo
de hacer lo máximo, lo cual es el secreto de la
política y es ni más ni menos lo que dejamos de
hacer".
Al publicarse los dos primeros artículos se produjo un
gran revuelo, sobre todo en los círculos políticos.
Los líderes del Congreso no pudieron descubrir quién
era el autor de ellos, aunque se hizo una indagación.
El famoso líder Ranade avisó al dueño del periódico
que si continuaba publicando esos artículos sería
procesado por la justicia. Poco tiempo después, el
mismo Ranade dijo a Sri Aurobindo en una corta
entrevista que tuvieron en Bombay, que "en vez de
atacar y criticar violentamente al Congreso, sería
mejor intentar algo como la reforma penitenciaria. Ese
trabajo sería más útil".
Por esta misma época, Sri Aurobindo se dedicó a
escribir versos. Publicó su primer libro de poesía:
"Canciones para Myrtilla", luego escribió "Amor y
muerte" y comenzó la primera versión de "Savitri", un
gran poema épico. Además, dedicaba todo el tiempo
posible a la lectura, que incluía desde los clásicos
hasta los pensadores y escritores indios. Leía
rápidamente paquetes enteros de libros, en todos los
idiomas: inglés, francés, alemán, italiano, griego,
latín. Poseía un maravilloso poder de concentración.
Su amigo Charu Chandru nos da un ejemplo: "Cierta vez,
de vuelta en la Facultad, Sri Aurobindo agarró una
novela que tenía cerca y empezó a leerla mientras
nosotros nos entreteníamos ruidosamente en un partido
de ajedrez. Después de aproximadamente medía hora
apoyó el libro y tomó una taza de té. Como siempre lo
veíamos hacer este tipo de cosas, estábamos ansiosos
esperando una oportunidad para probar si había leído
el libro desde la primera hasta la última página, o
sólo lo había simplemente mirado. Entonces lo
sometimos a una prueba. Abrí el libro al descuido y
leí una línea, pidiéndole a Sri Aurobindo que dijera
lo que seguía. El pensó un momento y luego repitió el
contenido de la página sin error".
Durante este período, Sri Aurobindo también se dedicó
a aprender sánscrito, luego algunos idiomas usados en
el Estado de Baroda. Decidido a perfeccionar su
conocimiento del bengalí, llamó para esto al autor
Dinendra Kumar Roy, con quien vivió durante dos años.
Kurnar Roy nos dejó la siguiente visión de Sri
Aurobindo: "Antes de conocer a Aurobindo, yo lo
imaginaba como una figura alta, siempre vestido al
estilo europeo desde la cabeza a los pies, midiéndonos
con una mirada serena, con sotaque afectado,
temperamental e intolerante. ¡Francamente, quedé un
poco decepcionado cuando lo vi! Allí estaba un joven
tímido, moreno, de ojos gentiles y soñadores. Su
cabello era largo, suave y brillante, partido al medio
y cayendo por los hombros. Estaba vestido con un daoti
grueso y grosero, una chaqueta hindú y chinelas fuera
de moda. Yo me pregunté: ´¿Es este Srijut Aurobindo
Ghose? ¿Es esta la imagen vivo del gran erudito del
griego, francés y latín? ¿Quién lo podría imaginar?´.
"Por un corto período de tiempo yo viví con él. Vi
claramente que su corazón era puro y celestial.
Sonreía como un niño: franca y gentilmente. Las
comisuras de sus labios expresaban una poderosa e
inflexible voluntad, aunque en su corazón no había ni
un rastro de ambición mundana ni cualquier tipo de
motivos humanos egoístas. Sólo tenía un profundo
anhelo, raro incluso entre los dioses: dar su ser
enteramente en sacrificio para que los sufrimientos de
la Humanidad pudiesen desaparecer... Yo solía estar
con él y a medida que lo conocía más íntimamente,
sentía cada vez más que este hombre no era de la
Tierra; él era un Dios descendido de los cielos por
algún encanto... Siempre vi que vivía una auténtica
renuncia sannyasin. Rígido en su autodisciplina, pero
sintiendo profundamente el dolor ajeno, me parecía que
él tenía solo un objetivo en la vida: adquirir
conocimiento. Y por su realización en el medio del
barullo e inquietud del mundo, vivía una difícil vida
de tapasvi... Nunca lo vi enojado..."
"Era único. No sabía lo que eran los lujos y
extravagancias. Nunca gastaba un centavo
inadecuadamente, ¡y aún así, al final del mes, el
dinero faltaba!"
Sri Aurobindo siempre separaba dinero para enviarlo a
su madre, y para la educación de su hermana. Sriyut
Patkar, un abogado de Baroda, se admiraba ante la
actitud de Aurobindo con respecto al dinero: "Otra
cosa que observé en él fue la total ausencia de amor
al dinero. Solía traer la suma que ganaba para tres
meses en una bolsa, que luego vaciaba en una bandeja
sobre su mesa. Nunca se preocupaba por guardar el
dinero en un cofre bien cerrado, ni anotaba lo que
gastaba. Un día le pregunté por casualidad porqué
guardaba el dinero en aquella forma. Se rió, y
entonces respondió: ´Bien, eso es una prueba de que
estamos viviendo entre personas buenas y honestas´. Yo
le dije: ´Pero nunca anotas nada como para poder
comprobar eso.´ Entonces, con el rostro sereno, me
dijo: ´Es Dios quien toma nota por mí. El me da lo que
yo necesito y guarda el resto para Sí. De cualquier
manera, él no me hace pasar necesidades, ¿por qué
entonces yo me tendría que preocupar?´."
Mucho antes de practicar yoga, Sri Aurobindo vivió una
serie de profundas experiencias espirituales. Durante
su primer año en Baroda, estuvo a punto de sufrir un
accidente con un carruaje. Tuvo en ese momento la
visión de Dios advirtiéndole el peligro.
Luego, en Kashmir, mientras caminaba en la cima del
Takht-i-Suleiman (Trono de Salomón), donde se halla un
templo dedicado a Shankaracharya, sintió "la
realización del vacío infinito".
Pese a estas vivencias, no se decidía a comenzar a
practicar yoga. Decía que "un yoga que exige que yo
desista del mundo, no me sirve. Tengo que liberar a mi
país". Este es el aspecto más brillante de Aurobindo,
él quería un yoga social e integral.
Tampoco le interesaba "una salvación solitaria,
dejando al mundo librado a su destino". Basado en esta
otra concepción, Aurobindo efectuará un Yoga Integral
que busque la salvación de todos y no solo de uno
mismo. Fue una demostración del poder de la ciencia
del yoga, la que lo llevó a iniciar su práctica. Su
hermano Barin contrajo una rebelde fiebre maligna, de
la cual fue curado casi mágicamente por un yogui
llamado Naga. (Algunos sostiene que el yogui
pertenecía a la orden Naga de los Nathas Siddhas, una
orden tántrica). El objetivo de Sri Aurobindo al
comenzar a dedicarse al yoga era el de obtener poder
para lograr la liberación de la India. El decía que
ese objetivo "fue mi puerta de entrada hacia la vida
espiritual".
"Cuando tomé contacto con el Yoga... resolví
practicarlo... y lo hice con esta oración: Si tú
existes, sabes lo que hay en mi corazón... sabes que
yo no pido mukti (liberación), ni nada de lo que otros
piden. Sólo pido fuerza para levantar a esta nación,
sólo pido permiso para trabajar por este pueblo que
amo...". Aurobindo nos muestra un camino de evolución
yóguico, contrario al egoísmo propuesto por el Raja
Yoga u otros tipos de Yoga Clásico Hindúes.
Y también decía: "¡El Sanatana Dharma, es decir, el
Nacionalismo!
Aurobindo entendió siempre que el resurgir de la
filosofía hindú era necesario para que su pueblo
creyera en sí mismo.
En las cartas que Sri Aurobindo escribió a Mrinalini
Devi podemos descubrir sus sentimientos y pensamientos
más íntimos. En la carta fechada el 30 de agosto de
1905, Sri Aurobindo le explicaba: "Yo tengo tres
locuras: la primera es creer firmemente que cualquier
virtud, talento, conocimiento y riqueza, me las dio
Dios. Todo pertenece a El, y yo fui instruido para
gastar sólo lo necesario para la manutención de mi
familia. Lo que queda, debe retornar a EI".
"La segunda locura se apoderó de mí recientemente:
debo ver a Dios cara a cara, conseguir su realización
directa. La religión de hoy consiste en repetir el
nombre de Dios a toda hora y rezarle en presencia de
todos, y en mostrar a las personas cuán religioso se
es. Y, yo no quiero eso. Si Dios existe, entonces debe
haber una forma de vivenciar su existencia, de
constatar su presencia. No importan las dificultades
del camino, yo estoy decidido a seguirlo... cualquiera
puede llegar a la perfección así, pero depende de
nuestra elección entrar en él". Aquí Aurobindo
sobrepone la Espiritualidad sobre la religión lo que
además de genial es por sobre todas las cosas un acto
de Sabiduría y un nuevo giro que tomara el Yoga
Integral posteriormente.
"La tercera locura es esta: algunos miran a sus países
como un pedazo de tierra, una porción de campos,
planicies, florestas, montañas, ríos y nada -más. Yo
miro a la India como mi madre. La adoro y venero. ¿Qué
haría un hijo si viera a un demonio sentado sobre el
pecho de su madre, bebiendo su sangre? ¿Se sentaría
tranquilamente a hacer sus refecciones y divertirse?
¿O correría a salvar a su madre? Yo sé que tengo la
fuerza para levantar a esta raza decaída. No es un
poder físico..., sino que es un poder de conocimiento.
El coraje del Kshatriya no es la única fuerza, está el
poder-fuego de Brahmín, la fuerza espiritual del
conocimiento. Ese no es un sentimiento nuevo para mí:
nací con él, es parte de mí. Es para realizar esta
gran misión que Dios me envió a la Tierra...".
Y continúa: "El país entero está en mi puerta,
buscando protección y ayuda... Millones de mis
hermanos, muchos de los cuales están muriendo de
inanición... ellos necesitan ser salvados".
Termina diciendo: "Este es el secreto que quería
contarte. No digas ni una palabra de él a nadie".
Estas cartas privadas que Sri Aurobindo escribió a
Mrinalini Devi salieron a la luz cuando Aurobindo fue
arrestado, años más tarde. Hubo una requisa policial y
las cartas fueron leídas en la corte. Así pasaron a la
Historia.
Paralelamente a esta profunda búsqueda interior, Sri
Aurobindo continuaba participando en las actividades
revolucionarias.
Organizaba secretamente un movimiento nacionalista de
gran alcance. Se consiguió material y dinero, se
prepararon hombres y se entrenaron para una posible
revuelta armada.
En 1905, el surgimiento abierto del movimiento
nacionalista fue detonado por la firma, por parte del
Gobierno Británico, del acto de separación de Bengala.
Esto produjo gran agitación en todo el país.
Por esta época circulaba en la India el panfleto
revolucionario "Bhavani Mandir", escrito por Sri
Aurobindo. A través de los párrafos de este panfleto
surge un plan completo para preparar a los patriotas
revolucionarios. "Los Patriotas amantes de la tierra
natal deben tener consigo una fuerza espiritual ...".
"Un templo debería ser construido y consagrado a la
madre de la fuerza, la madre de la India".
"Nosotros lo construiremos con ambiente puro y
elevado, con calma y energía".
"Aquí serán entrenados ´una nueva orden de
Karma-yoguis´... Hombres que renunciaran a todo para
trabajar para la ´Madre´... por la libertad de la
India".
"Estos serían ayudados por otros del resto del mundo
que pudiesen sacrificar todo por su tierra natal.
¿Pero qué es nuestra Nación-Madre? Ella no es un
pedazo de tierra, es una shakti poderosa.. La shakti
que nosotros llamamos India, Bhavani Bharati, es la
unión viva de las shaktis de 300 millones de
personas...".
"La energía de Dios está en nosotros... Para la India
está reservado el destino más elevado, el más esencial
para el futuro de la raza humana...".
"La energía es la fuente de todas las otras fuerzas.
Hay una fuente profunda e inagotable. Esa energía
infinita es ´La Madre del Universo´, ´La Madre de los
Mundos´, y ella dice: ´Para ustedes, que son mis niños
de la tierra sagrada, Aryabhumi, hecha de su barro y
acompañada por su sol y viento, yo soy Bhavani
Bharati, Madre India".
Escribió varios artículos para el periódico
"Yugantar", del que era editor su hermano Barin. Este
periódico promovía la revuelta y la resistencia a las
medidas británicas. Sri Aurobindo, junto con Bepin
Chandra Pal, empezó a editar en Calcuta el "Bande
Mataram" ("Yo me inclino ante la Madre"). Con este
diario pudo comenzar abiertamente la propaganda
pública necesaria para los propósitos revolucionarios.
Tuvo un éxito inmediato.
El ideal propugnado era el de la total y absoluta
independencia. El camino para lograrla consistía en la
No cooperación, la resistencia pacífica, el boicot a
los bienes y comercio extranjeros, el boicot a las
leyes, justicia y educación británicas. Al mismo
tiempo deberían desarrollarse la industrias
nacionales, fomentar las cortes y escuelas indias. Sri
Aurobindo defendía los resultados de una vida nacional
libre e independiente. Con claridad, sutil fuerza y
gran patriotismo, destacaba los desastrosos resultados
de la política británica. El lenguaje que empleaba en
los artículos estaba tan bien escogido que nunca
podían ser censurados. Tal es así que cuando el
gobierno lo procesó como editor del Bande Mataram,
tuvo que ser absuelto por falta de pruebas.
Sri Aurobindo siempre había dirigido desde atrás las
actividades revolucionarías. El decía: "La Historia
raramente registra las cosas que fueron decisivas pero
que ocurrieron detrás del velo, pues ella sólo
registra lo que ocurre en el frente de la cortina". Al
ser procesado como editor del Bande Mataram se vio
forzado a aparecer en público, y a partir de entonces
fue abiertamente el líder del Partido Nacionalista.
Habló ante multitudes, dirigió debates y conferencias,
ideó programas y plataformas políticas. En todas sus
expresiones destacaba permanentemente la importancia
de la auto-entrega, del sacrificio, de la necesidad de
la desaparición del apego y el miedo. Pero él era el
máximo ejemplo de lo que predicaba. Había dejado su
puesto en la Facultad de Baroda, tiempo atrás, para
trabajar en la recién fundada Facultad Nacional de
Calcuta, aunque su sueldo sería mucho menor.
Cuando dio la Diksha (Iniciación Yóguica
Revolucionaria) de la Revolución a Amarendranath
Chatterjee, estas fueron sus palabras: "Si queremos
asegurar la libertad de nuestro país, tenemos que
sacrificar todo por él... ¿Es tan difícil sacrificarse
por la tierra madre? Entrégate a Dios en nombre de la
Divina Madre y da tu servicio a la India. Esta es mi
diksha para ti". Para Amarendranath Chatterjee (que
más adelante será un famoso líder revolucionario).
"Esta diksha moldeó mi vida entera... Todo miedo, todo
apego desapareció".
En 1904, Sri Aurobindo había comenzado a aprender
pranayama con un amigo que era discípulo de Swami
Brahmananda. De esta práctica obtuvo fructíferos
resultados: "En mi primera experiencia, descubrí que
el cerebro se torna Prakasha- maya (lleno de luz). Yo
solía practicar pranayama durante 5 o 6 horas por día
... La mente trabajaba con gran claridad y poder. En
ese momento me gustaba escribir poesía... Al comienzo,
escribía cerca de 200 líneas por mes. Después del
pranayama conseguía escribir 200 líneas en media
hora... Podía ver una energía eléctrica alrededor de
todo el cerebro".
Tiempo después viajó con algunos amigos a Chandod,
para ver a Brahmananda. Ocurrió entonces un hecho muy
interesante. Cuando estaba por terminar la reunión,
mientras Aurobindo aún hacía pranam, Brahmananda (que
en las prácticas tenía por costumbre mantener los ojos
cerrados) de repente abrió los ojos y miró de lleno a
Sri Aurobindo. Lo observó como si viera algo
extraordinario, o como si reconociera a alguien.
Otra experiencia se produjo cerca de Chandod, cuando
fue a visitar el templo de Kali en las márgenes del
Narmada. Leámoslo en una carta suya: "Estás delante
del templo de Kali, al lado del río sagrado, y, ¿qué
ves? Una escultura, una graciosa pieza de
arquitectura, pero en un momento, misteriosa e
inesperadamente, hay en vez de eso una Presencia, un
Poder, un Rostro, que mira hacia el tuyo, una visión
interior recuerda en ti la Madre-Mundo". En el soneto
"La Diosa de Piedra", refleja esta vivencia:
En la ciudad de los dioses,
protegida en un pequeño altar,
la Divinidad de miembros esculturales miraba hacia mí
una presencia viva,
inmortal y divina,
una Forma que aportaba todo infinito...
Ahora oculta para la mente
ella habita y no habla por palabras...
Escondida hasta que nuestra alma vea, oiga
el secreto de su extraña encarnación.
A pesar de la intensa actividad política, Sri
Aurobindo se había empezado a dedicar seriamente al
yoga integral. Al ir avanzando en este camino, sintió
la necesidad de más guía para el trabajo espiritual.
Esta le fue dada por el yogui Vishnu Baskar Lele.
Cuando Lele recibió el telegrama solicitándole que
fuera a Baroda, sintió que debía "ir para iniciar a
una gran alma". Sri Aurobindo y él permanecieron solos
durante tres días en un pequeño cuarto. Lele le dijo a
Aurobindo: "Siéntate, mira y verás que tus
pensamientos vienen de afuera... Antes de que ellos
entren, apártalos, aléjalos de vuelta". Aurobindo así
lo hizo: "Yo nunca había oído decir antes que los
pensamientos vinieran de afuera visiblemente hacia la
mente, pero nunca pensé tampoco en cuestionar esta
posibilidad o su verdad. Simplemente me sentaba y
hacía eso. Llegó un momento en que mi mente se tornó
silenciosa como el aire parado en la cima de una alta
montaña; entonces vi venir de afuera, en forma
concreta, un pensamiento tras otro. Los alejé antes de
que pudieran entrar... y en tres días yo estaba
libre... Mi mente se llenó de un silencio eterno, que
aún permanece".
"Ocurrieron una serie de poderosas y tremendas
experiencias que me hicieron ver con increíble
intensidad todo el mundo como una película
cinematográfica, de formas vagas, en el universo
impersonal del absoluto Brahma. Eso me trajo una paz
inexplicable, un gran silencio e infinita libertad".
Mientras aún permanecía bajo las condiciones de esa
intensa experiencia, fue invitado por la Unión
Nacional de Bombay para dar una charla. Su mente se
había tornado vacía. Pero igualmente aceptó la
invitación, tras consultar a Lele: "El me pidió que
rezara. Pero yo estaba tan envuelto en la conciencia
del silencioso Brahmán que no pude hacerlo. Le dije
entonces que no estaba en condiciones de orar. Y
respondió que no importaba. El y otros lo harían, yo
simplemente tenía que ir al estrado y hacer Namaskar
hacia el público, como Narayana ... y, entonces, ...
una voz hablaría. Hice exactamente lo que él me
dijo... Y, de repente, alguien habló".
Las palabras fueron estas: "Intenta realizar la fuerza
que está dentro tuyo, intenta traerla hacía fuera, de
tal forma que todo lo que hagas no sea tu propia
acción, sino la acción de la verdad en ti... porque no
eres tú, es algo dentro tuyo. ¿Qué pueden hacer todos
los tribunales, todas las fuerzas del mundo, contra lo
que está dentro tuyo, el Inmortal, el eterno no
nacido, al cual sus espadas no pueden herir, y su
fuego no puede quemar".
Aurobindo se dio cuenta de que ya no necesitaría
ningún gurú. El divino guía interior permanecería con
él para siempre.
Luego de estas experiencias, Sri Aurobindo retomó su
trabajo y la participación política, pero algo había
cambiado profundamente: "En primer lugar tuve la
realización del Nirvana, luego vino la experiencia de
la acción; no ya la mía, sino la de la fuerza
divina...".
"En la condición del Absoluto Silencio Interior,
proseguí con el periódico e hice una docena de
discursos en el transcurso de tres o cuatro días ...".
"Algo, además de mí mismo, dirigía mi actividad
dinámica, hablaba y actuaba a través mío...".
El 30 de abril de 1908 se produjo un terrible atentado
en Muzzaffarpur. Como consecuencia, numerosos
revolucionarios fueron apresados. Se produjeron
numerosas requisas e indagaciones por toda Bengala. En
la mañana del 2 de mayo, Sri Aurobindo también fue
arrestado. Lo llevaron a la prisión de Alipur, donde
lo encerraron en una pequeña celda, solo. Luego fue
transferido a un cuarto con otros revolucionarios,
hasta que un prisionero fue asesinado y todos fueron
confinados en celdas separadas. Aún en su reclusión,
Aurobindo continuó con su práctica de yoga integral,
intensa meditación y lectura. Inclusive se había
acostumbrado a meditar en el medio de las
conversaciones, ruidos y bromas.
Sentía que había un motivo especial para que se
encontrara en la cárcel: "... Fui llevado a Alipur y
colocado en una celda solitaria, Allí esperé día y
noche escuchar la voz de Dios dentro mío para saber
qué tenía que aprender y hacer, o qué tenía él que
decirme.. Recordé que, más o menos un mes antes de mi
arresto, me había llegado un llamado para que dejara
de lado toda la actividad y fuera hacia adentro, para
mirar en mi interior... Yo ... no pude aceptar el
llamado; mi trabajo era demasiado querido para mí ...
El habló otra vez y dijo: ´No tienes fuerza para
romper los juramentos que hiciste; Yo los rompí por
ti... Tengo otra cosa para que hagas, y fue para eso
que te traje aquí: para prepararte para Mi trabajo´."
En el medio de una gran angustia, Sri Aurobindo
esperaba la guía divina: "Invoqué a Dios con
intensidad y ansiedad, y oré para que él evitara la
pérdida de mi cordura. En ese mismo momento se
extendió por todo mi Ser una brisa fresca y suave, y
mi cerebro se relajó ... un deleite supremo que nunca
conocí antes en mi vida... A partir de aquél día,
todos los problemas de mi vida en la prisión
terminaron. En un instante, Dios dio a mi ser interior
tal fuerza que aquellos sufrimientos desaparecieron
sin dejar ningún rastro... Es posible vivir feliz
durante un largo y solitario confinamiento... También
constaté la extraordinaria fuerza y eficacia de la
oración. Una plegaria puede unir la fuerza del hombre
a una fuerza trascendente". Las experiencias
espirituales y transformadoras continuaron.
Mientras Aurobindo caminaba por el patio de la corte
de la prisión, algo extraño sucedió: "Yo miraba hacia
la prisión.... y ya no estaban los altos muros que me
atrapaban; no, era Vasudeva que me rodeaba... Yo
caminaba bajo las ramas de los árboles frente a mi
celda, pero no había árboles; sabía que era Vasudeva,
era Krishna a quien yo veía allí, proyec-tando su
sombra sobre mí. Yo miraba hacia las rejas de mi celda
y otra vez vi a Vasudeva. Era Narayana que me estaba
cuidando como un centinela... O yo me acostaba sobre
los rústicos cobertores que me habían dado y sentía
los brazos de Sri Krishna envolviéndome, los brazos de
mi Amigo y Amante. Cuando miré a los prisioneros, los
ladrones y los asesinos, vi a Vasudeva; era a Narayana
a quien yo encontraba en aquellas almas oscurecidas y
cuerpos desgastados".
Esta experiencia continuaba también en la Corte,
durante las sesiones del juicio: "Cuando el caso fue
abierto.... Tuve la misma visión... El me dijo: ´Mira
ahora al juez. Mira ahora al fiscal´. Yo miré... No
era al juez a quién yo veía, sino a Vasudeva, era
Narayana quien estaba sentado allí. Miré al fiscal y
no era al fiscal a quien yo veía, era Sri Krishna
quien se sentaba allí y sonreía. El dijo: ´¿Ahora
sientes miedo? Yo estoy en todos los hombres y dirijo
sus acciones y sus palabras´."
Ocurrieron más experiencias extraordinarias: "Día tras
día él me mostró sus maravillas... Las cosas que
ninguna ciencia material podría explicar, fueron
abiertas para mí".
Junto a estos hechos, tuvo lugar la aparición de
determinados siddhis (poderes). Incluso fue visto por
el carcelero mientras flotaba en el aire sin ningún
esfuerzo.
El juicio contra Sri Aurobindo había comenzado el 19
de mayo, pero se demoró casi un año debido a la gran
cantidad de testigos y a las numerosas presentaciones
de pruebas.
Sarojini, la hermana de Aurobindo, destacó "el
espíritu público y generosidad de mis compatriotas...
Para su defensa, en todo el país, ricos y pobres
dieron su parte. Pues él era profundamente amado por
su sacrificio y devoción a su Tierra Madre".
El tiempo que duró el proceso y el juicio, Sri
Aurobindo permanecía meditando, sin prestar atención a
lo que pasaba y sin responder a las preguntas que se
le hacían. Solamente escuchaba aquella voz interior
que le repetía: "Yo te estoy guiando, no tengas miedo;
ocúpate del trabajo para el cual te envié a la
prisión".
Su defensor fue su amigo C. R. Das. Sri Aurobindo
estaba preparando algunas instrucciones para darle
cuando sintió que la voz interior le decía: "Este es
el hombre que va a salvarte... Deja de lado todos esos
papeles. No eres tú quien va a instruirlo. Yo voy a
instruirlo".
El día del juicio, el 5 de mayo de 1909, C. R. Das
hizo un discurso tan inspirado que arrebató a todos
los presentes con sus proféticas palabras: "... Mucho
después que la controversia se haya aquietado, mucho
después que el tumulto y la agitación hayan cesado,
mucho después que él haya muerto y partido, será
considerado como el poeta del patriotismo, como el
profeta del nacionalismo, y el amante de la Humanidad.
Mucho después que él haya muerto y partido, el eco de
sus palabras aún resonará, no sólo en la India sino
por mares y tierras distantes".
Y agregó: "Un hombre como él no sólo está de pie ante
el estrado de este tribunal, sino delante del estrado
de lo alto del tribunal de la Historia".
Mientras, Sri Aurobindo seguía escuchando la voz
interior: "Soy yo quien está haciendo eso... soy yo
quien está haciendo eso ..."
El veredicto fue: inocente.
Ya libre, el 30 de mayo de 1909, Sri Aurobindo dirigió
a casi 10.000 personas su famoso discurso en
Uttarpara, en el que habló de las experiencias vividas
en la prisión. La gente lo escuchó en un total
silencio, lleno de amor y respeto. Sri Aurobindo
recordó lo que la voz divina le había dicho durante
sus días en la cárcel: "Yo estoy alzando a esta nación
para enviar mi palabra... Es para el mundo... Y no
para ellos... ¡Que despierten! Estoy concediéndoles la
libertad para servir al mundo".
Sri Aurobindo comenzó a trabajar esforzadamente, pero
ahora con una nueva visión de la vida. Las
experiencias místicas habían operado profundos cambios
dentro de él: ya no se trataba de liberar a la India,
sino que ahora tenía un objetivo para toda la
humanidad. Su trabajo se volvió el resultado de la
vida espiritual interior y la realización alcanzada.
Con esta visión hizo discursos, dictó conferencias
políticas y comenzó a editar dos periódicos: el
"Karmayogin" (en inglés) y el "Dharma" (en bengalí),
que tuvieron gran circulación. En ellos proclamó
nuevamente el ideal de absoluta independencia y pidió
la "no cooperación".
Mientras Sri Aurobindo permaneció en la cárcel, se
habían producido muchos cambios en la situación
política. La mayoría de los líderes nacionalistas y de
los jóvenes revolucionarios estaban exiliados o
prisioneros, y la represión aumentaba día a día. Pese
a esto, el sentimiento de rebelión en el pueblo indio
era cada vez más profundo y más fuerte.
Con respecto a la represión, Sri Aurobindo dirigió a
su pueblo el siguiente mensaje: "Es... una idea
tonta... Es siempre la misma historia, pensar que una
nación que haya sido grande, que fue llamada por la
voz de Dios para elevarse, será impedida por una
simple represión física. La Represión no es más que el
Martillo de Dios que nos está forzando para que puedan
ser transformados en una poderosa Nación y en un
instrumento de su trabajo en el mundo".
Temiendo por el resultado de la fuerte influencia de
Sri Aurobindo y sus ideas, el Gobierno buscaba
febrilmente la forma de librarse de él. Los amigos de
Aurobindo, que sabían esto, le pidieron que abandonara
la India Británica y fuera al exterior, donde podría
continuar su trabajo.
Aurobindo bromeaba al respecto: "Yo fui informado que
estaba calificado para la deportación". Ante esta
amenaza escribió un artículo en el "Karmayogin", una
"Carta abierta" que denominó "Mi última Voluntad y
Testamento". Esto disuadió por el momento al Gobierno
de sus intenciones, pues deseaban evitar problemas.
El Gobierno pronto encontró otro pretexto para
librarse de Aurobindo, en un artículo en el que éste
realizaba un análisis de la situación política.
Finalmente, una noche de febrero de 1910, mientras se
encontraba en la redacción del "Karmayogin", fue
avisado de que era buscado por la Policía para ser
arrestado. Entonces, una voz venida de arriba le dijo:
"Ve a Chandernagore". Inmediatamente obedeció la orden
y partió en el mayor secreto.
"Escuchaba, en la total soledad de mi espíritu, la voz
que habla cuando los labios mortales enmudecen".
En Chandernagore permaneció aproximadamente un mes y
medio. Durante ese tiempo nadie, ni siguiera sus más
íntimos colaboradores, sabían donde estaba. Motilal
Roy, un amigo de Sri Aurobindo, tomó las providencias
para su corta estadía.
De allí en más, Sri Aurobindo dejó toda la exterior
actividad política, e hizo eso porque: "Vine porque...
tuve un Adesh (llamado interior)... Corté totalmente
mi nexo con la política; pero antes de eso yo sabía,
interiormente, que el trabajo que yo había comenzado
tenía que ser llevado adelante... Que el triunfo
máximo del movimiento que yo había iniciado, era
necesario...".
En Chandernagore permaneció todo el tiempo en
silenciosa meditación y reclusión. Motilal Roy
describe ese período: "... Una entrega individual
completa. Cuando él hablaba se sentía como si alguien
estuviera hablando a través de él. Coloqué el plato de
comida delante suyo, ¡simplemente lo miró y entonces
comió un poco, mecánicamente! Parecía estar absorto,
incluso cuando estaba comiendo. Acostumbraba meditar
con los ojos abiertos y ver formas sutiles, tener
visiones espirituales".
Hacia fines de marzo, la voz interior le ordenó a Sri
Aurobindo que fuera a Pondicherry, a la que luego
describirá como "Mi lugar de retiro, mi Cueva de
tapasya, no del tipo ascético, pero sí de mi tipo".
Para ir a la colonia francesa de Pondicherry, Sri
Aurobindo tenía que abandonar Chandernagore (bajo la
tutela francesa) y volver a Calcuta, donde correría el
riesgo de ser apresado por el Gobierno Británico.
Debían actuar con suma precaución y total secreto.
Motilal Roy hizo los preparativos para la partida.
Escribió una carta a Amar Chatterjee (en Uttarpara) y
otra a Sukumar Mitra, primo de Aurobindo (en Calcuta).
Les pidió que esperaran a Sri Aurobindo en el "pier"
del río y lo llevaran a borde del "Dupleix". Sukumar
debía preparar todo para el viaje de Aurobindo; debía
actuar con sumo cuidado. La policía siempre estaba
vigilando su casa, pues era editor del periódico
nacionalista "Sanjivani" y, además, era costumbre de
Sri Aurobindo alojarse en su casa.
Sukumar llamó a un trabajador nacionalista, llamado
Nagendra Kumar Guha Roy (Nagen), le dio dos nombres
(sacados de la lista de colaboradores del periódico,
por si hubiera un interrogatorio policial) y le
encargó comprar dos pasajes a Colombo, para confundir
a la policía. También debía reservar una cabina doble.
Sukumar preparó dos baúles, -pues Aurobindo estaría
acompañado por su amigo Bijoy Nag, que lo acompañaría
a Pondicherry.
Cuando Nagen vio los baúles preguntó, con humor, si
tenían bombas. Sukumar le dijo que hiciera lo que le
tocaba, sin preguntar; luego le encargó que alquilara
una embarcación y llevara los baúles al "Dupleix".
Con la embarcación tendría que esperar a dos pasajeros
que vendrían del otro lado del río para ser llevados
al vapor. Sin saber corno reconocerlos, a Nagen de
repente se le ocurrió que uno de los pasajeros debía
ser Sri Aurobindo. Entonces preguntó a Sukumar: "¿No
es su Auro-Da (hermano) quién viene?". Sukumar
respondió afirmativamente y le advirtió que fuera
extremadamente cauteloso y no contara esto a nadie.
Mientras tanto, como habían combinado, Amar Chatterjee
había ido a buscar a Sri Aurobindo al pier del río, y
lo llevó a orillas del Ganges, en Calcuta.
Pero algo había pasado: no había nadie esperándolos.
Lo que había ocurrido era que, lamentablemente, Nagen
se había demorado en la travesía del río y perdió el
barco de Sri Aurobindo. Volvió e informó de esto a
Sukumar, que lo envió enseguida a sacar los baúles de
la cabina. Cuando Nagen llegó al barco se dio cuenta
de que, como era tarde, el médico que examinaba a los
pasajeros y daba los certificados de salud, ya había
vuelto a su casa. Puso los baúles en un carruaje; el
cargador que los llevaba le dijo que conocía la casa
del médico, y que lo ayudaría a resolver su problema.
Nagen le pidió que lo esperara allí, regresó a avisar
a Sukumar y corrió de vuelta para buscar a Sri
Aurobindo. Lo encontró esperando en el carruaje. El
cargador le explicó: "Su Babu llegó. Yo le hablé sobre
usted. Ya es muy tarde. Si no nos apuramos, el médico
se irá, a dormir". El cargador llevó el carruaje a
casa del médico, habló con el ayudante y la inspección
fue preparada, aunque tuvieron que esperar media hora
para que el médico los atendiera.
El cargador observó que Sri Aurobindo se había sentado
en silencio, y comentó a Nagen: "Su gran Babu parece
asustado. Quizás nunca se encontró con un Sahib inglés
y tiene miedo. Por favor, dígale que el médico es un
buen hombre y no tiene porqué temer". Nagen le
respondió: "No, Babu no tiene miedo, está sufriendo
malaria y parece débil". Igualmente, el cargador se
acercó a Aurobindo y le dijo: "Babuji, ¿por qué tiene
miedo? El doctor es un hombre muy bueno, no tiene nada
que temer...", y sacudió suavemente los brazos de
Aurobindo, que sonrió dulcemente. El examen médico fue
rápido,
Durante todo el trayecto Sri Aurobindo permaneció
inmóvil, como en una profunda meditación, y en su
rostro no había ningún signo de ansiedad o temor. El y
Bijoy Nag embarcaron en el "Dupleix", que dejó Calcuta
al comenzar la mañana del 1º abril de 1910.
Mientras tanto, en Chandernagore, Motilal Roy habla
avisado a Suresh Chakravarty (conocido como Moni),
joven amigo de Sri Aurobindo, que fuera a Pondicherry
y preparara todo para cuando Aurobindo llegara allí.
El 28 de marzo Moni se vistió como un anglohindú, para
evitar sospechas, y partió en tren. El 31 llegó a
Pondicherry. En cuanto llegó fue a ver a
Srinivasachari (ligado al periódico revolucionario
"Tamil India"), y le entregó una carta de presentación
que le había dado Motilal Roy. Además, le pidió que
hiciera los preparativos para la llegada de Aurobindo.
Pero nadie creía que Sri Aurobindo se hubiera decidido
a ir a Pondicherry, tan lejos de su área de trabajo.
Sospechaban que Moni fuera un espía.
Moni observó que no le hacían caso: el día de la
llegada de Aurobindo se acercaba y nadie tomaba
ninguna providencia. Según lo planeado, el "Dupleix"
llegó a Pondicherry el 4 de abril.
Srinivasachari y Moni, que estaban esperando a Sri
Aurobindo en el puerto, lo llevaron como huésped a
casa de Shankar Chetty. Dos semanas más tarde recibió
allí una visita: alguien que había sido enviado desde
Francia por Mirra Richard (a quien luego conoceremos
como "La Madre"), quien le había dado un cuadro con un
Yoga Chakra (un símbolo místico). Le dijo al enviado
que quien pudiera interpretarlo (Aurobindo lo hizo)
sería su Maestro de Yoga.
Mirra se encontraba practicando su propio yoga en
Francia, pero desde mucho tiempo atrás tenía un
contacto íntimo con Aurobindo, aún sin conocerse
exteriormente. (Mirra era también una revolucionaria
que junto con varios franceses estaba haciendo
germinar el Yoga Integral inconscientemente)
Alguien más sabía internamente acerca de Sri
Aurobindo: el famoso yogui Nagai Japata (que vivía
cerca de Trichinapdli). Poco antes de morir, este
yogui reunió a sus discípulos; uno de ellos, K.V.R.
Iyengar, le preguntó a quien se podría dirigir en
busca de guía espiritual ahora que su maestro partía.
Nagai Japata permaneció un rato en silencio y luego
dijo que un mahayogui vendría, y que lo reconocería
porque vendría desde el norte buscando refugio, y,
además, sería conocido por tres hechos. Esos tres
hechos corresponden a las "tres locuras" que Aurobindo
mencionaba en sus cartas a Mrinalini Devi, que se
habían hecho famosas tras el juicio. Iyengar observó
que los datos coincidían exactamente, y fue a buscar a
Sri Aurobindo. Fue Iyengar (que era muy rico) quién
hará publicar, costeado por él mismo, "Yoga y
Sadhana", que Sri Aurobindo había escrito (o más bien
"recibido") mientras experimentaba escritura
automática.
Los años siguientes fueron muy difíciles para Sri
Aurobindo y sus compañeros. Casi no tenían dinero, y
Aurobindo ni siquiera podía contar con sus amigos,
pues era muy peligroso en esos momentos ayudar a un
líder revolucionario.
Sri Aurobindo y sus amigos vivían en un pequeño
cuarto, casi sin muebles. Dormían en colchones de
paja, en el suelo y Aurobindo en una cama estrecha.
Su casa, sus movimientos, sus visitas, eran
constantemente vigiladas por agentes secretos, ya que
el Gobierno Británico nunca creyó que Sri Aurobindo
fuera a Pondicherry para dedicarse al yoga y la
búsqueda interior. Creían que todo era un teatro
destinado a ocultar actividades revolucionarias. Esta
situación duró años, y numerosas conspiraciones fueron
organizadas por el Gobierno Británico y el C.I.D. para
librarse de Aurobindo. Durante la campaña electoral,
Pondicherry se convirtió en un centro de anarquía y
violencia. Intentando aprovechar la situación, los
espías del Gobierno Británico conspiraron con un
influyente líder político local. Pretendían hacer
llevar a Sri Aurobindo fuera de la India Francesa, y
así poder arrestarlo.
Los jóvenes compañeros de Sri Aurobindo se enteraron
del plan y se armaron con botellas de ácido para
defender la casa. Esperaron toda la noche, pero los
secuestradores no vinieron. Lo que pasó fue que ese
día, por casualidad, había sido decretada una orden de
arresto del partido opositor contra el líder de la
conspiración, que tuvo que huir de Pondicherry.
Pero el C.I.D. no se daba por vencido, e intentaron
otro plan para eliminar a Sri Aurobindo. Hicieron
falsos documentos, fraguaron fotos, mapas, panfletos,
cartas y afiches, los metieron en una lata y la
tiraron en el pozo de la casa de Aiyer, un
revolucionario amigo de Aurobindo. La idea era
comprometer a todo el grupo, mostrando que los
refugiados mantenían contacto con revolucionarios
extranjeros para conspirar contra el Gobierno
Británico. Pero la Providencia volvió a dar vuelta las
cosas: una mujer que trabajaba en la casa de Aiyer
encontró la lata cuando sacaba agua del pozo.
Aconsejados por Sri Aurobindo, informaron esto a la
Policía francesa. Pero el C.I.D. continuó inventando
informaciones, historias imaginarias y buscando
pruebas acusatorias. El Gobierno Británico presionaba
al francés, para que los revolucionarios refugiados
allí fueran repatriados.
Hubo aún una tercera conspiración importante. Había
llegado a Pondicherry, seis u ocho meses antes, el
primo de Bijoy Nag. Enfermo de tuberculosis, le habían
recomendado cambiar de aire; además, tenía la
esperanza de que Sri Aurobindo lo curara con su yoga.
Trajo con él a un servidor bengalí, Biren Roy; éste se
convirtió pronto en un miembro más de la casa.
Un día, sin motivo aparente, Biren Roy se rasuró
totalmente la cabeza. Moni, que era muy cuidadoso de
su aspecto, pensó que esa era la moda. Aunque Biren
Roy trató de disuadirlo, Moni también decidió
rasurarse la cabeza.
Uno o dos días después, todos estaban sentados
alrededor de Sri Aurobindo cuando, de repente, Biren
Roy se levantó y empezó a gritar como loco: "¿Usted
sabe quién soy yo? ¡Soy un espía, un hombre del C.I.D!
Ya no me puedo callar. ¡Necesito hablar, necesito
confesar...!"
Cayó a los pies de Sri Aurobindo y todos comenzaron a
reír pensando que se trataba de una broma. Entonces,
Biren Roy extrajo de su baúl 50 rupias y las mostró a
Sri Aurobindo diciendo: "Vea, aquí tiene la prueba.
¿Dónde podría yo haber conseguido todo ese dinero?
Esta es mi recompensa por mis malas acciones. Nunca,
nunca haré este trabajo nuevamente. Les doy mi
palabra, les pido perdón ..."
Aunque había una gran parte de verdadero
arrepentimiento, ese no fue el único motivo por el
cual Biren Roy confesó. Resulta que él se había
rasurado la cabeza para que los espías del Gobierno
Británico lo distinguieran del resto de los jóvenes
bengalíes. Pero cuando Moni hizo lo mismo, Biren Roy
se asustó pues pensó que podían haber descubierto su
secreto. Por eso había confesado.
Después de lo ocurrido, Biren Roy abandonó Pondicherry
temiendo la venganza de los revolucionarios. Aunque él
se marchó, dentro de la case permaneció un ambiente de
tensión e intranquilidad. Todos se encontraban muy
preocupados por lo que había ocurrido. No podían
creerlo y tampoco entendían cómo había podido pasar
algo así.
El 29 de marzo de 1914, a las 15:30 horas, tuvo lugar
un acontecimiento muy especial: Sri Aurobindo y Mirra
Richard ("La Madre") se encontraron por primera vez,
aunque hacía años que se conocían a través de sus
experiencias espirituales.
Cierta vez le preguntaron a La Madre porqué había
viajado desde Francia a buscar a Sri Aurobindo. Ella
dio la siguiente explicación: "Entre los 11 y los 13
años de edad, tuve una serie de experiencias síquicas
y espirituales que me revelaron no sólo la existencia
de Dios, sino también la posibilidad del hombre de
encontrarlo o revelarlo íntegramente en conciencia y
acción; de manifestarlo sobre la Tierra en una vida
divina. Esto, junto con una disciplina práctica para
su realización, me fue dado durante el sueño de mi
cuerpo, a través de varios instructores, algunos de
los cuales encontré más adelante en el plano físico".
Más tarde, a medida que se producía el desarrollo
interior y exterior, la relación espiritual y síquica
con uno de esos seres se volvió cada vez más clara. Yo
lo llamaba Krishna, y me di cuenta más tarde que era
con él con quien el trabajo divino iba a ser hecho (y
con quién debería encontrarme, un día en la Tierra)...
En el momento que vi a Sri Aurobindo, lo reconocí como
al Ser al que yo solía llamar Krishna... Esto es
suficiente para explicar porqué estoy plenamente
convencida de que mi lugar y trabajo son cerca de él
en la India".
El resultado de ese primer encuentro lo podernos leer
en las palabras que al día siguiente escribió la Madre
en sus "meditaciones": "No importa si hay millares de
seres sumergidos en la más profunda ignorancia. Aquél
a quien vimos ayer está aquí en la Tierra. Su
presencia es suficiente para probar que llegará un día
en el que la oscuridad será transformada en luz ... En
que su reino deberá establecerse realmente sobre la
Tierra".
Por esa época, Sri Aurobindo fue convencido por el
pensador francés Paul Richard (el esposo de Mirra) de
llevar adelante un proyecto muy interesante: comenzar
la publicación de una revista filosófica y de
desarrollo espiritual. Así, el 15 de agosto de 1914,
apareció el primer número de "Arya". Unos meses más
tarde estalló la Primera Guerra Mundial y Paul Richard
tuvo que volver a Francia. Sri Aurobindo continuó el
trabajo solo.
Escribía aproximadamente 64 páginas de filosofía cada
mes. Escribió alrededor de 5.000 páginas, y, lo que es
más increíble, escribía cuatro, cinco y hasta seis
libros al mismo tiempo. Tal fue el ritmo de trabajo
que, entre 1914 y 1920, Sri Aurobindo escribió casi
toda su obra, de manera veloz e interrumpida. El
explicaba como podía hacer esto: "Es a partir del
silencio de la mente que yo escribo lo que de pronto
viene de arriba".
Las obras más importantes de Sri Aurobindo fueron
escritas, en un principio, para "Arya". Los temas
desarrollados eran amplios y diversos: el conocimiento
interior derivado de la práctica del yoga; la
verdadera interpretación de los Vedas; la esencia de
la civilización y cultura hindú; poesía; el progreso
de la Humanidad, etcétera.
En cuanto a la Madre, volvió a Francia el 22 de
febrero de 1915. La correspondencia que mantuvo con
Sri Aurobindo a partir de entonces es un testimonio
revelador de sus experiencias espirituales, de las
dificultades en su labor, su misión en común y su fe
inquebrantable.
La Madre volvió definitivamente a Pondicherry el 24 de
abril de 1920. A partir de su regreso, comenzaron a
llegar espontáneamente más y más personas para seguir
el camino espiritual (Sri Aurobindo antes no había
aceptado discípulos). Aunque vivía con algunos
compañeros de su época de político, la relación era de
amistad. "Pero la sadhana y el trabajo estaban
esperando por la llegada de la Madre".
Fue la Madre quien dirigió la organización de la
comunidad y su administración. Se construyeron
alojamientos, se buscó la forma de re-sponder a las
necesidades básicas de manutención y alimentación.
Además, había que realizar la guía espiritual.
Lentamente se fueron organizando todas las
actividades.
Con el tiempo, Sri Aurobindo se fue retirando hacia un
trabajo en reclusión, y la Madre tomó todo el trabajo
de guiar a los discípulos.
La sadhana, entre 1920 y 1926, se volvió
extremadamente intensa. Sri Aurobindo concentraba
todas sus energías para poder realizar el enorme
trabajo espiritual que tenía por delante. Las
meditaciones se fueron volviendo cada vez más
intensas, profundas y concentradas.
Todos los discípulos comenzaron a sentir que algo
ocurría. Tenían la extraña impresión de que un poder
descendería y Sri Aurobindo estaba trabajando para
eso.
Finalmente, el 24 de noviembre de 1926, aquella fuerza
descendió.
Pero además Aurobindo quería hacer descender un poder
aún más elevado: la "Supramente". Como él mismo
explica: "Entendemos por Supramente la total
Conciencia-Verdad de Dios... Entre la Supramente y la
mente humana hay una serie de niveles, de planos... La
Sobremente es el más elevado de estos niveles; ella
está llena de luz y de poderes... La Sobremente debe
ser traída hacia abajo, debe ser alcanzada, para que
sea posible el Descenso de la Supramente, pues la
Sobremente es el pasaje..."
Sri Aurobindo también se refirió a este poder en
"Savitri": "Hay una conciencia que la mente no puede
alcanzar; su palabra no puede definir, ni el
pensamiento revelar".
Estos conceptos no son fáciles de captar por la mente
ordinaria. Para ello es necesaria una ampliación de la
conciencia.
Ese 24 de noviembre (llamado por la Madre el "Día de
la Victoria") marcó un gran paso en la obra que
llevaba a cabo Sri Aurobindo. Además, ese día fue
oficialmente fundado el "Sri Aurobindo Ashram".
A pesar de su retiro en soledad, Sri Aurobindo
compartía con la Madre el trabajo de guiar a los
discípulos. Lo hacía fundamentalmente a través de
cartas. Centenares de éstas (que conforman tres
grandes volúmenes en la Edición Centenaria de sus
obras) nos muestran a Sri Aurobindo explicando sus
experiencias y dificultades, dando auda interior y
conocimiento a quienes así lo necesitaban.
En una de ellas responde a la queja de un discípulo
por la demora en contestar las cartas: "¿No te das
cuenta lo que es pasar doce horas con la
correspondencia, artículos, etcétera? Trabajo tres
horas a la tarde, y luego la noche entera hasta las
6:00 de la mañana en eso".
Muchos son los ternas que Sri Aurobindo tocaba en las
cartas. A veces analizaba el significaba de
determinados conceptos: "Fe es un sentimiento de todo
el ser interior, Creencia es mental, Confianza
significa confiar en una persona o en Dios, o en un
sentimiento de seguridad acerca del resultado de la
aspiración o esfuerzo de cada uno".
O daba una guía espiritual a alguien en dificultades:
"En momentos de dificultad, fe en la protección divina
y el llamado de esa protección; en cualquier época, la
fe de que la voluntad divina es la mejor".
"Las plegarias deben estar llenas de confianza, sin
tristezas o lamentos".
A veces su respuesta consistía en una sola frase: "Un
corazón sincero vale más que todos los poderes
extraordinarios del mundo". "Permanece firme a través
de la oscuridad; la luz está allí y vencerá".
En muchas de las cartas daba instrucciones para el
progreso interior: "Ser capaz de mantenerse constante
es una gran fuerza, nos volvemos maestros de nuestro
tiempo y nuestros movimientos. Solamente aquellos que
sean solidarios pueden ayudar. Ciertamente, también
deberíamos ser capaces de ver los errores de los otros
sin odio. El odio lastima a ambas partes, no ayuda a
nadie".
"El sacrificio depende de la actitud interior. Si no
tenemos nada externo para sacrificar, siempre nos
tendremos a nosotros mismos para darnos".
Hay otros en los que afloran toques de humor, como él
decía: "¿Sentido del humor? Es la sal de la
existencia. Sin él el mundo quedaría sin equilibrio (y
el mundo ya está bastante desequilibrado) y se habría
terminado hace mucho tiempo".
Sri Aurobindo, aunque permanecía en su retiro, se
mantenía informado acerca de todo lo que ocurría en el
mundo, en la India y en su propia comunidad, y cuando
lo consideraba necesario intervenía activamente.
También hacía "darshan" en público cuatro veces al
año.
Cuando le preguntaron a Sri Aurobindo porque se había
retirado de las actividades externas, explicó que
debía dejar ese trabajo en manos de la Madre, para
tener tiempo para realizar su verdadero trabajo y
llevar adelante su yoga integral.
Vemos a que se refería cuando decía esto: "El objetivo
de mi Yoga es transformar la vida trayendo a ella la
luz, el poder y el deleite de la Verdad Divina".
Su Yoga no enseña a huir de la vida como el de
Patanjali, sino a realizarse en ésta, creando una vida
divina sobre la Tierra. La vida debía ser "un
descubrimiento fulgurante de Dios sin velo".
"Nosotros estamos aquí para hacer la Voluntad Divina y
crear un mundo en el cual la Voluntad Divina pueda
manifestar su verdad... Nuestro Yoga no es para
nuestro propio beneficio y satisfacción, sino para la
satisfacción de Dios".
"El objetivo del Yoga es amor a Dios y solamente a él,
estar sincronizado en nuestra naturaleza con la
Naturaleza de lo Divino, y en nuestra voluntad,
trabajos y vida, para ser un instrumento de Dios ...
Su objetivo no es ser un gran yogui o un
superhombre... Solamente Dios es nuestro objetivo".
Sri Aurobindo sabía que detrás del Universo aparente
hay una Realidad Única y Eterna, en la que todos los
seres se encuentran unidos.
El problema es que ignoramos esa verdadera realidad.
Pero a través del yoga podemos romper el velo que nos
enceguece y nos aleja de la Verdad. A través del Yoga
podemos reencontrar la naturaleza divina en nosotros y
en todas las cosas.
Este mundo aparente es el escenario para nuestra
evolución, y en él el hombre ahora debe desarrollar
una nueva conciencia espiritual, más amplia y elevada,
la que Sri Aurobindo llamaba "Supramente".
La Madre explicaría que: "Durante toda su vida en la
Tierra, Sri Aurobindo dedicó todo su tiempo a
establecer en sí mismo esta conciencia ... y para
ayudar a aquellos a su alrededor a realizarla".
Su principal trabajo lo podemos sintetizar así: traer
hasta abajo ese gran poder para transformar la vida en
la Tierra. El camino del Yoga Integral (Purna Yoga) es
realizarse, realizar a Dios con amor, servirlo con
nuestro trabajo y entregarnos totalmente a él. Así
nuestro ser será transformado y divinizado.
Desde noviembre del año 1938, Sri Aurobindo cambió el
rumbo y el ritmo de su trabajo; necesitaba una
concentración profunda y permanente. Recluido en la
soledad de su cuarto, a través de esa concentración
libraba una gran batalla espiritual: la lucha contra
las fuerzas de la oscuridad y aquellos que se oponen a
la Verdad.
Sólo por medio de esa lucha se podría producir el
ascenso de la conciencia de todos los hombres; sólo
así llegarían la Luz y la Verdad para transformar a la
Tierra y a la Humanidad. Pero el peso de este trabajo
era terrible: "Solamente el Amor Divino puede soportar
todos los que han sacrificado todo con el único
objetivo de elevar a la Tierra de su oscuridad, en
dirección a Dios". Además, "mis heridas abiertas son
mil y una...".
Sri Aurobindo debía sumergirse en lo más negro y
profundo de la Oscuridad, luchar la batalla y así la
Verdad y la Luz se establecerían sobre la Tierra.
El trabajo se hace más difícil porque el mismo hombre
y la Tierra luchan contra la Luz y la Verdad: "La
verdad de las verdades, los hombres temen y niegan; la
Luz de las luces, ellos rechazan...".
Por eso, "cada batalla debe ser peleada y vuelta a
pelear".
Ese mismo poder espiritual, tan fuerte y eficaz, lo
empleaba Sri Aurobindo tratando de ayudar a superar la
crisis mundial, interviniendo con ese poder en
acontecimientos de vital importancia para la
Humanidad.
También se basó en ese poder el movimiento de
liberación de la India. Al respecto, no podemos dejar
de leer el mensaje (levemente acortado) que Sri
Aurobindo dejó el Día de la Liberación de la India, el
15 de agosto de 1947:
"El 15 de agosto es mi cumpleaños y es naturalmente
gratificante para mi que esa fecha haya asumido este
enorme significado".
"Realmente, en este día, puedo observar a casi todos
los movimientos mundiales que esperaba ver realizados
durante mi vida, aunque en otro tiempo pareciesen
sueños imposibles, hoy puedo contemplarlos acercándose
al éxito o iniciados y en el camino de su
realización".
"Uno de esos sueños era una revolución que lograse la
libertad de India y su unidad.... India es libre, pero
no ha alcanzado la unidad, la división de las
comunidades Hindú y Musulmana parece haberse
intensificado y convertido en la característica de una
división política permanente del país... Si esta
división continúa, la India podría ser seriamente
debilitada, incluso arruinada; las luchas civiles
siempre pueden ser posibles, incluso puede ser posible
una nueva invasión y conquista extranjera. El
desarrollo y prosperidad internos de la India pueden
ser impedidos ... su Destino puede ser perjudicado...
esto no debe ocurrir; el partidismo debe desaparecer;
la Unificación debe y será alcanzada, pues es
necesaria para la grandeza del futuro de la India".
"Otro sueño era el resurgimiento y liberación de los
pueblos de Asia y su retorno al gran papel en el
progreso de la civilización humana... Allí la India
tiene su papel que cumplir y comenzó a cumplirlo con
una energía y habilidad que ya indica la extensión de
sus posibilidades y el lugar que puede tomar en el
Consejo de las Naciones".
"El tercer sueño era la unión mundial, formando la
base de una vida mejor, más brillante y más noble para
toda la humanidad... Esa unificación del mundo humano
está en camino... Aquí, también, la India comenzó a
cumplir un papel prominente ... un nuevo espíritu de
Unidad se apoderará de la raza humana". (Estas ideas
guiarán para siempre la política de todo el Yoga
Integral).
"Otro sueño, el regalo espiritual de la India para el
mundo, ya comenzó... en medio de las calamidades de
este tiempo, cada vez más ojos se vuelven en dirección
a ella con esperanza, y hay incluso una creciente
afluencia no sólo hacia sus enseñanzas, sino también
hacia su práctica espiritual y mental".
"El sueño final era el de un paso en la evolución que
llevaría al hombre hacia una conciencia más amplia y
más elevada ... Esa evolución... ya que ella debe
proceder a través del crecimiento del espíritu... la
iniciativa puede provenir de la India y ... el
movimiento central puede ser de ella".
"Tal es la felicidad que yo encuentro en esta fecha de
la Liberación de la India..."
"Estoy elevando esta nación para enviar mi palabra ...
Es para el mundo... que se levanten... Yo les estoy
concediendo libertad para servir al mundo".
Sri Aurobindo consideraba que el hecho de que el 15 de
agosto se celebrara la Liberación de la India, y
también se festejara su cumpleaños, no era una
coincidencia. Más bien estimaba que este hecho no era
casualidad, sino "la sanción y señal de Dios" sobre su
trabajo.
Hemos visto a Sri Aurobindo en todas sus facetas más
conocidas: como filósofo, como político y como yogui
integral. Pero no se puede dejar de conocer su labor
como poeta. El mismo dijo, cierta vez: "Yo fui un
poeta y un político, no un filósofo". Y es verdad, más
que teorizar Auro había puesto en práctica su
opiniones.
Recordemos que ya lo habíamos visto escribiendo versos
en Inglaterra y en Baroda. En Baroda escribió largos
poemas narrativos: Amor y muerte, Urvassie y varios
dramas poéticos. Durante el tiempo de su actuación
política también escribió muchos poemas y otras
piezas, algunas de las cuales publicó en un diario
político.
Sri Aurobindo continuó escribiendo poesía hasta el fin
de su vida. Y sus mejores trabajos en este campo, los
sonetos demás fuerza, el épico Ilion, grandes poemas
narrativos, surgen a partir de su estadía en
Pondicherry.
Los poemas que escribió de allí en más son el reflejo
de profundas experiencias espirituales. En referencia
al período en que estaba en Pondicherry, dijo Sri
Aurobindo: "Todo lo que escribí vino de la experiencia
yóguica, conocimiento e inspiración".
"Así también mi mayor dominio sobre la poesía y
perfecta expresión fue adquirido a través de la
elevación de mi conciencia ..."
Podríamos llamar a Sri Aurobindo con sus propias
palabras. "Un poeta de los misterios cósmicos".
Y toda su obra fue coronada por un poema épico
maravilloso, un gran legado para toda la Humanidad:
"Savitri".
Esta leyenda, de aproximadamente 23.800 líneas, basta
por sí sola para hacer perdurar en la historia el
nombre de Sri Aurobindo. El la escribió y rescribió,
la pulió y perfeccionó a través de los años.
En esta obra están contenidos todo su conocimiento y
experiencia espiritual; su visión de la Verdad, del
Universo y de la Vida, su visión acerca del futuro de
la Humanidad y del desarrollo de una conciencia divina
manifestada.
La Madre dijo, con respecto a Savitri: "Su revelación
es profética".
"Es una poesía intuitiva, reveladora".
"Y su estilo es la palabra inevitable, inspiradora".
Savitri es una obra simbólica, llena de profundo
significado y de un sentido que sobrepasa en sí la
historia del poema. Todo lo expresado tiene un sentido
más amplio.
La historia de "Savitri" está basada en la leyenda del
Mahabharata.
"Savitri, la palabra divina, hija del Sol (Savitur, el
Sol, símbolo de la Supramente o Conciencia-Verdad),
Diosa de la verdad Suprema que descendió a las
profundidades de la muerte y de la ignorancia".
Savitri pide a Dios:
"Vuestro abrazo que deshace el nudo vivo del dolor,
Vuestra alegría, Señor, en la cual todas las criaturas
respiran,
Vuestra mágica agua corriente de profundo amor,
Vuestra dulzura dadme, por la Tierra y por los
hombres".
Entonces Savitri recibió la promesa de que un nuevo
poder y fuerza despertaría en el hombre cuando el
trabajo fuera cumplido (recordemos el concepto de
"Supramente"):
"La verdad eterna debe moldear sus pensamientos y
actos, la verdad eterna debe ser su luz y guía.
Entonces todo debe cambiar, una orden mágica venir...
Una armonía divina debe ser la ley de la Tierra,
belleza y alegría deben transformar su modo de vida...
La naturaleza debe vivir para manifestar el Dios
secreto ...
Esta vida terrestre tornarse la vida divina".
Sri Aurobindo trabajó durante años para componer este
poema épico; lo revisó, rehizo y perfeccionó varias
veces. Trabajaba en él con un ritmo tranquilo e
imperturbable.
Repentinamente, en septiembre de 1950, asombró a su
discípulo escritor cuando le dijo: "Debo terminar
Savitri ya".
Estas palabras de Sri Aurobindo recién cobrarán
sentido unos meses más tarde, en diciembre de ese
mismo año (1950).
En las primeras horas del día 5 de diciembre de 1950,
por su propia voluntad, Sri Aurobindo se retiró de su
cuerpo. Es difícil saber porqué tomó esta decisión.
Sólo la Madre sabía el porqué de esa deliberada
actitud: "Nuestro Señor se ha sacrificado totalmente
por nosotros... El no fue forzado a dejar su cuerpo;
escogió actuar así por razones tan sublimes que están
más allá del alcance de la comprensión...".
"El sacrificó su vida física para ayudar más
plenamente al trabajo de transformación".
También pueden echar un poco de luz sobre este
misterio las palabras de "Savitri".
"El debe cruzar hacia otra playa del mar de la
falsedad.
El debe entrar en la oscuridad del mundo para llevar
luz ...
El debe entrar en la eternidad de Dios tal como conoce
su Sol,
para eso debe descender al Abismo,
para eso debe invadir la dolorosa Vastedad...
Entonces deberá terminar aquí la Ley del Dolor".
A pesar de la desaparición física de Sri Aurobindo,
dos días después la Madre dijo: "Señor, tú me
aseguraste que estarías con nosotros hasta que tu obra
fuese llevada a cabo ... hasta que la Tierra fuera
transformada".
Durante los cuatro días en que una multitud pasó para
tener su último Darshan, el cuerpo de Sri Aurobindo
permaneció inalterado. La Madre explicó que esto
ocurría porque estaba lleno de una gran concentración
de Luz Supramental.
A las 17:00 horas del 9 de diciembre, en el centro del
patio del Ashram, el cuerpo fue colocado en una cripta
sobre la cual se grabó una oración escrita por "la
Madre": "A ti que fuiste el envoltorio material de
nuestro Maestro, a ti nuestra infinita gratitud.
Delante de ti, que hiciste tanto por nosotros, que
trabajaste, luchaste, sufriste, esperaste,
perseveraste tanto, delante de ti que quisiste tanto,
intentaste todo, preparaste, llegaste a todo por
nosotros, ante nosotros nos inclinamos y rogamos para
que nunca podamos olvidar, ni por un momento, todo lo
que te debemos".
La Madre dirigió y continuó el trabajo de Sri
Aurobindo.
El Ashram Sri Aurobindo: Esta comunidad espiritual,
que al fundarse estaba conformada nada más que por 24
sadhakas o discípulos, hoy día cuenta con unas 2000
integrantes de diversas nacionalidades, edades y
clases sociales. Sri Aurobindo consideraba al Ashram
un "laboratorio" en el que todos los problemas
inherentes a la vida humana deben ser enfrentados y
resueltos. Por esta razón, los integrantes de la
comunidad desarrollan todo tipo de profesiones.
Cualquier trabajo se considera un camino de
autodescubrimiento, un medio hacia la unidad con la
Verdad y con nuestra esencia. Según Sri Aurobindo:
"Conocer la verdad más elevada y estar en armonía con
ella, es la condición para una actitud adecuada, para
expresarla en todo lo que somos, experimentar y hacer
es la condición de la vida correcta".
Centro Internacional de Educación: El "Sri Aurobindo
International Centre of Education" fue fundado por "La
Madre" en 1951. Sri Aurobindo pensó que la formación
de un Centro así sería una de los mejores medios de
preparar a la humanidad futura para recibir la Luz
Supramental que manifestará sobre la Tierra nueva luz,
fuerza y vida, transformando a la- Humanidad.
Este Centro se basa en los lineamientos y principios
empleados por Sri Aurobindo y la Madre en su
enseñanza. Cientos de personas estudian en él. Además,
en todo el mundo se fueron creando centros para la
difusión de la práctica y enseñanza del Yoga de Sri
Aurobindo.
Auroville: Símbolo de la fraternidad humana y unión
del mundo, esta ciudad modelo fue inaugurada por la
Madre el 28 de febrero de 1968. En su reglamento se
aclara que: "Para vivir en ella, se debe ser un
servidor voluntario de la Divina Conciencia". La hora
de Dios, Heráclito, El problema del renacimiento (la
reencarnación), EI Súper Hombre, La manifestación
supramental sobre la Tierra, Pensamientos y
vislumbres, Pensamientos y aforismos.
Obras sobre Yoga: La síntesis del Yoga, Bases del
Yoga, Luces sobre Yoga, Más luces sobre Yoga, La
Madre, Cartas sobre Yoga (tres volúmenes).
Traducciones y ensayos sobre Escrituras Antiguas: El
secreto de las Vidas, Los Upanishads, Himnos del Fuego
místico, Ensayos sobre el Gita. Obras de Política y
Sociología: El ciclo humano, El ideal de la unidad
humana, Guerra y autodeterminación, El ideal del Karma
yogui, LA doctrina de la resistencia pacífica, Ideales
y progresos, Discursos, Espíritu y forma de la
Diplomacia hindú, Un sistema de educación nacional, El
valor nacional del arte. Obras sobre la cultura, arte
y literatura hindú: Los fundamentos de la cultura
hindú, El renacimiento en la India, El significado del
arte hindú, La poesía futura, Cartas sobre Poesía,
Arte y Literatura, Kalidasa, Visiones y Revisiones,
Vyasa y Valmiki, Cartas sobre Savitri. Obras de
teatro: Eric, Perseus, El Entregador, Rodogune,
Vasavadutta, Visires de Bassora, Recopilación de
Piezas y Cuentos (dos volúmenes). Poesía y poemas
épicos: Savitri: una leyenda y un símbolo, Amor y
muerte, Más poemas, Poemas pasado y presente, Sonetos,
Amor y muerte, Últimos poemas, Recopilación de poemas,
La abducción de la Princesa Usha, Baji Prabhou. Obras
referentes a su vida: Sri Aurobindo y la Madre sobre
sí misma, Correspondencia sobre Sri Aurobindo (3
series), Nirodblaron, Conversaciones nocturnas con Sri
Aurobindo (3 series), A. B. Purani, Conversaciones con
Sri Aurobindo (3 series).
Sri Aurobindo
Por Dr. Swami Maitreyananda (Yogacharya Dr.
Estévez-Griego)©
(Edición 1993, Integral Yoga ® y Fundación Aurobindo
de Yoga Integral®) *Publicado en Revista Yoga
Integhral ® Digital.
Extractado del libro Sri Aurobindo, ISBN 987-99526-2-6
Edicción de Editorial Integral Yoga ®
Recopilación del Curso de Yoga dictado por Dr. Estevez
Griego en CCRRR Extensión Universitaria de la
Universidad de Buenos Aires.